24.08.2018

Congestionamientos pueden comprometer las bujías de encendido.

La flota en circulación en las grandes metrópolis esta en crecimiento continuo. Solamente en las dos mayores ciudades brasileras, Sao Paulo y Rio de Janeiro, son 7,8 millones y 2,7 millones de vehículos, respectivamente, provocando lentitud y congestionamientos diarios.

A lo largo del tiempo el transito representa un problema para el mantenimiento de los vehículos, especialmente para componentes que sufren desgaste además de los kilómetros rodados, como las bujías de encendido. NGK, marca especialista en sistemas de encendido, comenta: “Esto sucede, pues, mismo así el vehículo este parado en el congestionamiento, el motor continua en funcionamiento en condiciones que no son adecuadas, como baja rotación y alta temperatura en la cámara de combustión, lo que expone a las bujías de encendido a condiciones más severas de uso”, resalta Hiromori, consultor de Asistencia Técnica de NGK.

Bujías deterioradas pueden causar dificultades en el encendido del vehículo, alto consumo de combustible, irregularidades en el funcionamiento, fallas durante retomadas y aumento de los niveles de emisión de gases contaminantes

Conforme lo comentado por el especialista, conductores que dirigen en congestionamientos con frecuencia deben tener en cuenta el kilometraje recorrido como referencia para la revisión de los componentes. “Las propias montadoras recomiendan que, en estos casos, el plano de mantenimiento indicado por el fabricante sea anticipado por la mitad del expuesto. Si el manual del propietario orienta la inspección de las bujías a los 20.000 km, las mismas deben ser analizadas por un especialista a los 10.000 km,” orienta Mori.

Apariencia de las bujías, pueden evidenciar problemas en el motor.

En el momento de la revisión, la inspección visual de la bujía por un profesional capacitado permite identificar por la apariencia de la punta de la pieza, posibles problemas en el motor, como exceso de combustible, infiltración de aceite y de fluido refrigerante en la cámara de combustión y de uso de gasolina de mala calidad. “Ese es uno de los motivos por lo cual el mantenimiento preventivo del componente debe ser priorizado. Además de preservar la pieza y el sistema de encendido, puede identificar otros problemas en el motor, además de generar economía para el consumidor, ya que el valor de la reparación correctivo en la mayoría de las veces suele ser más alto”, dice Mori.

También es importante que todo el sistema de encendido, como los cables y bobinas, sea verificado en los momentos de análisis de las bujías, una vez que el desgaste de la pieza pueda comprometer los otros componentes. Apenas con un análisis visual es posible detectar rajaduras y rayas en el cuerpo de la bobina y oxidaciones en las torres de alta tensión de los terminales.

En los cables, el análisis permite observar cortes, oxidación y degradación en el área de goma.

“En algunos casos, también es recomendable medir la resistencia de los cables y bobinas. Los valores de referencia para este análisis pueden ser consultados por medio del SAC de NGK por medio del 0800-197-122”, recomienda el especialista de NGK.

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